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Mostrando las entradas con la etiqueta #Poemas

Poemas que no te debes perder

ME VIENE, HAY DÍAS, UNA GANA UBÉRRIMA, POLÍTICA   (César Vallejo) Me viene, hay días, una gana ubérrima, política,  de querer, de besar al cariño en sus dos rostros,  y me viene de lejos un querer  demostrativo, otro querer amar, de grado o fuerza,  al que me odia, al que rasga su papel, al muchachito,  a la que llora por el que lloraba,  al rey del vino, al esclavo del agua,  al que ocultóse en su ira,  al que suda, al que pasa, al que sacude su persona en mi alma.  Y quiero, por lo tanto, acomodarle  al que me habla, su trenza; sus cabellos, al soldado;  su luz, al grande; su grandeza, al chico.  Quiero planchar directamente  un pañuelo al que no puede llorar  y, cuando estoy triste o me duele la dicha,  remendar a los niños y a los genios. Quiero ayudar al bueno a ser su poquillo de malo  y me urge estar sentado  a la diestra del zurdo, y responder al mundo,  tratando de serle útil en...

Poemas que no te debes perder

NO SE TRATA DE JUGAR TRANQUILAMENTE (Jorge Eduardo Eielson) Con el pene o la vagina Como si fueran pájaros o peces No es suficiente penetrar En el fondo de otro cuerpo Con el glande o la mirada Nuestra sangre y nuestros huesos Son tinieblas que se juntan casualmente Y eso es todo. Mas el amor verdadero Es un gigante de oro Que no tiene pene ni vagina Y que tampoco muere.

Poemas que no te debes perder

SI ME QUITARAN TOTALMENTE TODO (Alejandro Romualdo) Si me quitaran totalmente todo si, por ejemplo, me quitaran el saludo de los pájaros, o de los buenos días del sol sobre la tierra me quedaría aún una palabra. Aún me quedaría una palabra donde apoyar la voz. Si me quitaran las palabras o la lengua hablaría con el corazón en la mano, o con las manos en el corazón. Si quitaran una pierna bailaría en un pie. Si me quitaran un ojo lloraría en uno ojo. Si me quitaran un brazo me quedaría el otro, para saludar a mis hermanos, para sembrar los surcos de la tierra, para escribir todas las playas del mundo, con tu nombre

Julio Ramon Ribeyro

Nació en Lima y en su niñez vivió en Santa Beatriz, un barrio de clase media limeño y luego se mudó a Miraflores. Su educación escolar la recibió en el colegio Champagnat. La muerte de su padre lo afecta mucho y complica la situación económica de su familia. Posteriormente, estudió Letras y Derecho en la Pontificia Universidad Católica del Perú, entre los años 1946 a 1952, donde coincidió con Pablo Macera y Alberto Escobar, entre otros jóvenes con intereses similares. Inició su carrera como escritor con el cuento La vida gris que publicó en la revista Correo Bolivariano, en 1948. En 1952 ganó una beca de Periodismo gracias al Instituto de Cultura Hispánica, que le permitió viajar a España y, posteriormente a Francia, Bélgica, Polonia, Italia y Alemania. Viaja en barco a Barcelona y de ahí a Madrid, donde permanece un año y hace estudios en la Universidad Complutense de dicha ciudad. También escribe algunos cuentos y artículos. En 1953, se mud...

Alfredo Bryce Echenique

Nace Alfredo Bryce Echenique en Lima (Perú) el 19 de febrero de 1939. Asiste como alumno al colegio Inmaculado Corazón y realiza sus estudios secundarios en el internado inglés San Pablo. Desde  Un mundo para Julius  hasta  No me esperen en abril  esos colegios, sus alumnos y profesores serán recreados por el escritor, que los muestra como el microcosmos perfecto de la sociedad peruana y en especial de la oligarquía del país a la que él pertenece. Efectivamente, Bryce Echenique pertenece a una familia de la oligarquía entre la que se encuentran ascendientes tan ilustres como un presidente de la República y un virrey, lo cual revelará también desde el inicio de su obra narrativa. Sin embargo, ya en el San Pablo y después con los resultados universitarios, muestra una inclinación hacia las letras y un rechazo de todo aquello que suponen las responsabilidades ajenas a la literatura, vocación que había venido siendo fortalecida en el...